INCLUYE Psicología Incluyente

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En Psicomérida, además de especializarnos en Psicología Infantil y otras modalidades de terapia con adultos, parejas, etc. contamos con especialistas en trastornos y condiciones que constituyen necesidades de atención específicas y por tanto especializadas. A través de INCLUYE “Psicología Incluyente para personas con Necesidades Especiales”, Psicomérida brinda la atención psicopedagógica y emocional requerida.

¿Qué es INCLUYE?

“Incluye” es un programa dirigido a niños, adolescentes y adultos con necesidades psicológicas o educativas especiales con o sin discapacidad. Partimos de que  en la actualidad, la mayoría de los programas dirigidos a personas que viven en esta situación abordan solamente aspectos psicoeducativos o pedagógicos, por tanto, “INCLUYE” se basa en un enfoque terapéutico que contempla las condiciones y necesidades especiales de la persona a fin de promover no solo los aspectos educativos sino también los emocionales, contribuyendo así al bienestar integral  y la salud emocional.

Los Especialistas que participan en este programa cuentan con los conocimientos y herramientas para el cuidado emocional que las personas con necesidades especiales requieren para su sano desarrollo.

Las Discapacidades Visuales, Auditivas, Intelectuales o Motrices, así como los trastornos del desarrollo como el Autismo, Asperger, TDAH, Problemas de Aprendizaje, Síndrome de Down y Trastornos del Lenguaje son solo algunos ejemplos de situaciones que requieren de un enfoque terapéutico especializado tanto para el abordaje de los aspectos psicoeducativos y pedagógicos como de los emocionales.

A continuación describimos algunas de ellas, así como un panorama general de las intervenciones más comunes y las mejorías esperadas.

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico que se caracteriza por la presencia de tres síntomas: hiperactividad, impulsividad y una falta de atención; a menudo se presentan las tres características.

En la intervención se aplican diferentes programas dependiendo del diagnóstico de cada individuo, entre ellos el cognitivo-conductual, un entrenamiento en autoinstrucciones verbales, solución de problemas de grupo, intervención en el aula, estrategias para el incremento de la capacidad de atención, entrenamiento en habilidades para niños con problemas de conducta y un programa de orientación y entrenamiento a padres y orientación familiar. Como se puede observar consiste en una intervención integral que impacte no solamente en el individuo, sino en su familia y ambiente.

Entre las mejorías que podemos esperar de niños y adolescentes -de acuerdo a su programa de intervención- está el que logren desarrollar su capacidad de tomar mejores decisiones, estrategias en solución de problemas, autoconocimiento y autocontrol emocional, así como un incremento funcional en la capacidad de atención y el control de los impulsos.

Dislexia

La dislexia se refiere a problemas para el aprender de la lectura en los niños con un coeficiente intelectual normal y que no presentan otros problemas físicos o psicológicos que puedan explicar dichas dificultades. Puede llegar a ser adquirido o evolutivo.

Necesidades Educativas especiales imagen para secciónPor lo general, la intervención se divide en tres etapas: 1) sesiones iniciales donde el niño encuentre un ambiente en confianza, 2) Trabajar en la orientación espacial y 3) Trabajar los ejercicios espaciales referidos a letras. Existen programas de intervención temprana, multisensoriales, de procesamiento fonológico y automatización y fluidez lectora, que pueden contribuir a la prevención y detención de esta problemática.

Con las intervenciones correctas los niños desarrollan las habilidades de reconocimiento de palabras y los factores asociados, aprendizaje de los grafemas (símbolos) y la correspondencia con su sonido, la asociación de las unidades fonológicas con las ortográficas, desarrollar la conciencia fonémica, patrones articulatorios y  vocabulario visual.

Discapacidad auditiva:

La discapacidad auditiva se define como la pérdida o anormalidad de la función anatómica y/o fisiológica del sistema auditivo, y tiene su consecuencia inmediata en una  discapacidad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral. A menudo, esta condición requiere de intervenciones específicas que contribuyan a regular el proceso de aprendizaje tanto cotidiano como escolarizado.

Existen dos tipos de intervención. El primer caso se refiere a los alumnos con canal auditivo habilitado para el lenguaje (hipoacusia o implante coclear). En dicho caso se determinan las habilidades auditivas que se van a trabajar como detección, discriminación, identificación, reconocimiento y comprensión; los  estímulos que se van a utilizar como los sonidos aislados hasta el diálogo o conversación y las estrategias que se van a utilizar para  facilitar o dificultar las actividades que se le propongan al alumno o alumna.

Por otro lado están aquellos con canal auditivo no  habilitado (pérdida auditiva severa o profunda) los cuales requieren de educación auditiva, lectura labiofacial, desmutización, desarrollo del lenguaje oral, la lectoescritura y la Lengua de señas mexicana.

A lo largo de la terapia se obtienen mejorías notables en la comunicación, el lenguaje, la lectoescritura, etc.

Discapacidad Intelectual:

Otra condición que requiere de necesidades educativas especiales es la discapacidad intelectual. Es una discapacidad diagnosticada antes de los 18 años de edad que incluye un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria.como-afecta-el-entorno-a-un-nic3b1o-con-discapacidad-intelectual

El objetivo del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El  entrenamiento y la educación especial incluye destrezas sociales para ayudar a la persona a desempeñarse de la manera más normal posible. Se evalúa si existen otros problemas de salud mental y física. Durante la intervención se utiliza una terapia integral.

Se espera mejoras en la conducta adaptativa a su ambiente, autocontrol emocional, motivación para aprender, mejorar su potencial de aprendizaje, adaptación familiar, escolar y social.

Discapacidad visual:

La discapacidad visual engloba muchos tipos de problemas y dificultades visuales quedando toda persona cuya visión en ambos ojos reúna, al menos, una de las siguientes condiciones: la agudeza visual igual o inferior a 0’1 a) (1/10 de la escala Wecker) obtenida con la mejor corrección óptica posible y el campo visual disminuido a 10 grados o menos.

Dependiendo de la pérdida visual, se utilizan diferentes métodos de intervención, si tiene ceguera total se trabaja con necesidades relacionadas con el medio físico y social, identidad y autonomía personal, adquisición de la información escrita o si la persona tiene restos visuales sería trabajar en  conocer sus necesidades relacionadas con el medio físico y social; identidad y autonomía personal; y el conocer y asumir su situación visual. También se trabaja en la modalidad y escolarización así como las adaptaciones curriculares.

Con la terapia adecuada el niño o adolescente muestra mejoría en sus conductas adaptativas, lectoescritura, comunicación, habilidades académicas, modificación de conducta, autonomía, lenguaje, comunicación.

Discapacidad motriz:

La discapacidad motriz se define como una condición que afectan el sistema muscular y esqueleto las cuales pueden ser congénitas (presentes en el nacimiento) o adquiridas ( se presentan más tarde en su vida).

Niños y adolescentes con esta condición pueden presentar necesidades educativas especiales. En la intervención se trabaja en estrategias para la accesibilidad y ayudas técnicas; estrategias comunicación aumentativa; alimentación e higiene; manipulación y materiales didácticos e información sobre el acceso y uso de tecnologías de información y comunicación. El trabajo emocional con la familia también resulta indispensable para el abordaje integral de la situación.

Con el programa de intervención adecuado se espera que se mejore el desplazamiento y movilidad, comunicación aumentativa, autonomía básica, acceso a las enseñanzas, conducta y mejora educativa por medio de la tecnología.

Síndrome de Down:

El síndrome de Down (s.D.) o trisomía 21 es una condición humana ocasionada por la presencia de 47 cromo- somas en los núcleos de las células, en lugar de 46. Hay t2009102402310878_375res cromosomas 21 en lugar de los dos habituales.

Durante la intervención se trabaja en la capacidad perceptiva visual y auditiva, los procesos de discriminación y reconocimiento de los estímulos visuales; el desarrollo de las habilidades y destrezas motrices, las habilidades motrices finas y el proceso de lateralización; la estimulación de las funciones cognitivas básicas, atención y memoria; La adquisición y consolidación del lenguaje oral expresivo y comprensivo; apoyo en estrategias de comunicación aumentativa para el refuerzo de conceptos y como medio expresivo; el empleo de estrategias específicas para el aprendizaje de la lectoescritura; el empleo de materiales didácticos específicos; la adquisición y realización autónoma de los hábitos básicos como la alimentación y la higiene, la adquisición de las habilidades sociales; la autorregulación conductual y la planificación de las acciones propias.

Gracias a la terapia se adquieren mejorías en las capacidades básicas divididos en el ámbito psicomotor, cognitivo, del lenguaje y social; mejora en la adaptación y el rendimiento escolar; así como su autonomía personal.

Si ud. o algún miembro de su familia vive con esta condición, no dude en contactarnos para brindarle la información, asesoría y acompañamiento que necesita.

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