Señales del trastorno de déficit de atención con hiperactividad

Pensar en la actulidad en la infancia conlleva a plantearnos retos y dificultades asociados a los cambios constantes y rápidos que como sociedad tenemos. Todo es automático, rápido, entre menos tiempo tome mejor, ahora lo pides ahora lo tienes. Sin embargo ante tanta inmediatez muchos niños, al estar en pleno desarrollo, no logran comprender y procesar lo que están viviendo y esto puede llegar a generar ciertas problemáticas.

Detengámonos a analizar un momento en los juegos con los que cuentan los niños, la gran mayoría de ellos carecen de elementos creativos, sino por el contrario, la mayoría de ellos lo último que fomentan es la creatividad y la imaginación, únicamente se basan en la automatización, que solo se apreté un botón y se espere a que el juguete o la tablet reaccionen.

Creo que si logramos comprender esto, es decir la sociedad en la que estamos inmersos, podremos entender muchas de las patologías que los niños de hoy presentan, dentro de las cuales el trastorno de déficit de antención con hiperactividad (TDAH) suele ser diagnosticado cada vez más frecuentemente.

¿Qué es el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Para empezar hay que entender a qué nos referimos cuando hablamos del TDAH. Éste se caracteriza por una serie de disfunciones cognitivas o neuropsicológicas que, junto a las manifestaciones conductuales, producen un impacto generalizado en distintas áreas del desarrollo.

Actualmente se considera un trastorno de tipo psicopatológico que abarca el ciclo vital y que se caracteriza por una mayor presencia de conductas hiperactivas e impulsivas en los primeros años de vida, mientras que en la adolescencia o edad adulta las manifestaciones más destacables son la inatención y la desorganización conductual.

Consultorio de psicología infantil en Mérida Yucatán

¿Señales que diagnostican el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Según el DSM V (2013) dentro de los criterios a tomar en cuenta para poder diagnosticar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, destacan el hecho de tener seis o más de los siguientes síntomas de desatención e hiperactividad-impulsividad, y que hayan persistido por lo menos durante seis meses con una intensidad que llegue a ser desadaptativa e incoherente en relación el nivel de desarrollo:

  1. Falta de atención:
    1. A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.
    2. A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.
    3. A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.
    4. A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el centro de tra bajo (no se debe a comportamiento negativista o a incapacidad para comprender instrucciones).
    5. A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
    6. A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).
    7. A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades (por ejemplo, juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas).
    8. A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
    9. A menudo es descuidado en las actividades diarias.
  2. Hiperactividad/impulsividad:
    1. A menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
    2. A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
    3. A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud).
    4. A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
    5. A menudo «está ocupado» o suele actuar como si «estuviera impulsado por un motor».
    6. A menudo habla en exceso.
    7. A menudo emite bruscamente las respuestas antes de haber sido terminadas las preguntas.
    8. A menudo tiene dificultades para esperar su turno.
    9. A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (por ejemplo, se entromete en conversaciones o juegos).

¿Edad para poder diagnosticar el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Es importante considerar que para su diagnóstico es necesario que algunos de estos síntomas hayan estado presentes antes de los doce años de edad, que las alteraciones provocadas por los síntomas se presenten en dos o más ambientes (por ejemplo, en la escuela y en casa). Además deben existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo del funcionamiento social, académico o laboral y que los síntomas no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Los niños con TDAH son, con frecuencia, etiquetados como molestos, distraídos, vagos, etc. Sin embargo es importante saber diferenciar entre la mala conducta voluntaria y la mala conducta involuntaria. La mala conducta voluntaria es intencionada y causa problemas cuando los niños deciden no comportarse de acuerdo con lo que se les ha pedido. La mala conducta involuntaria que resulta del TDAH que padece el niño origina también consecuencias no deseadas, e incluso más difíciles de abordar.

El niño no desea voluntariamente crear estos problemas pero lógicamente, la mala conducta involuntaria, resultado del TDAH, no debe ser ignorada, sino que requiere técnicas y estrategias educativas adecuadas, tanto por parte de los educadores como de los padres pues la capacidad que se tenga para aceptar y reconocer este hecho le ayudará a tener expectativas realistas con respecto a la conducta del niño.

Además es importante mencionar que las manifestaciones del TDAH en la etapa de educación primaria provocan retraso y/o deterioro en: la maduración de las funciones ejecutivas (falta de inhibición, autocontrol regulador de la conducta), el desarrollo de las habilidades de comunicación (dificultades en el lenguaje receptivo, expresivo y pragmático), el desarrollo motor (falta de equilibrio, problemas de tipo visomotor, escasa velocidad de movimientos, ritmo y precisión) y el desarrollo socioemocional (problemas de conducta social negativa y baja autoestima).

Beneficios de acudir a una terapia infantil

¿Qué se espera de un tratamiento para el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

El tratamiento del TDAH exige un abordaje multidiciplinario, es decir, trabajar con un acompañamiento pediatrico, psiquiatra infantil, psicólogo clínico, neurólogo, maestro, logopeda y/o psicólogo escolar. Pues lo que se busca es poder reducir los síntomas del TDAH, la comorbilidad y el riesgo de complicaciones, educar al paciente y su entorno sobre el trastorno, adaptar ese entorno a las necesidades del paciente y mejorar la forma de abordar esta problemática por parte de padres y profesores.

No obstante, es importante que los padres y los profesores tenga algunas nociones sobre el tratamiento psicofarmacológico del TDAH puesto que puede provocar modificaciones en la conducta del niño, a pesar de sus efectos beneficiosos. El tratamiento farmacológico más frecuente para la hiperactividad es la prescripción de psicoestimulantes. Por tanto, es necesario conocer que estos fármacos producen mejorías en la atención sostenida en la tarea, la concentración, el control de impulsos y la conducta disruptiva, pero también generan o pueden generar algunas consecuencias negativas, como:

  • Inhibición social.
  • Reducción del apetito.
  • Insomnio
  • Irritabilidad
  • Dolor de cabeza y de estómago
  • Ansiedad con síntomas tales como onicofagia (morderse las uñas).
  • Efecto de «conducta rebote»: deterioro en la conducta que ocurre por la tarde y al anochecer

¿Quién me puede ayudar si mi hijo presenta señales de Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Cabe mencionar que los efectos beneficiosos del tratamiento integral (psicológico, farmacológico, social) del TDAH a largo plazo son múltiples, y la intervención no sólo se centra en el niño, sino que ha de tener en cuenta a los padres y a los maestros. Teniendo como pilares básicos la psicoeducación, la psicofarmacología y la utilización de técnicas terapéuticas de tipo cognitivo-conductual dirigido a adquirir conductas nuevas, mantenerlas y reducir o debilitar conductas no deseadas mediante entrenamiento en autocontrol, administración de recompensas y entrenamiento autoinstruccional.

 

¿En dónde puedo solicitar ayuda psicológica para Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

Si deseas obtener apoyo psicológico para tu hijo o el de algun familiar puedes acudir a Psicomérida, somos una clínica de Psicólogos en Mérida, Yucatán orientada a promover el desarrollo humano, bienestar emocional y salud mental en nuestros pacientes.

Agenda una terapia infantil para Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) con nosotros escribiéndonos por el WhatsApp disponible en nuestra página, llamando al 999 387 6021 o dejando tus datos en el formulario para que nos pongamos en contacto contigo.

¡Agenda una cita!