Un tema muy hablado en consulta son los límites, cuando me preguntan o hablan de cómo hacer que una persona ya no diga comentarios hirientes, cuando se quiere aprender a decir no, cuando no se quiere seguir tolerando una situación o acción o cuando no queremos compartir información de más de nuestra vida estamos hablando de límites.

Pero ¿qué son los límites?, resulta una palabra un tanto abstracta de definir, sin embargo, Minuchin (1986) los define como aquellas reglas que dictan y determinan quienes participan en un sistema y de qué manera lo hacen, estos tienen la función de proteger a la persona, en este sentido definen las reglas de interacción entre las personas. Cuando hablamos de sistema podemos referirnos a una familia, relación, grupo de amig@s, ambiente laboral, entre otros, lo importante es que estos (límites) sean lo suficientemente claros y constantes para poder sostenerse en el tiempo. 

Antes de entrar a cómo establecer límites me parece importante hacer una distinción en los tipos que existen, en este sentido hablamos de límites: claros, difusos y rígidos, cada uno posee características distintas que los hacen sostenibles o no en el tiempo, una palabra clave a incluir cuando hablamos de límites es la flexibilidad.

Los límites claros se refieren a que todos los involucrados saben cómo funciona la dinámica y situación, qué es permitido y qué por otro lado no es negociable, están al tanto de las reglas, normas y acuerdos, cuando hablamos de límites difusos tal como el nombre indica pueden llegar a confundir, las reglas no son claras ni firmes, en ocasiones algunas cosas, actitudes, acciones o decisiones son permitidas mientras que en otros momentos no lo que puede llegar a dificultar la relación, y por último los límites rígidos son aquellas normas tan rígidas y poco flexibles que no permiten la entrada y salida comunicación hacia los demás.

Ahora bien, ¿cómo comienzo a establecer límites?, es importante mencionar que marcar límites claros impacta de manera positiva en el bienestar mental y emocional de la persona, permite evitar conflictos, así como también brinda la oportunidad de desarrollo personal dentro de un sistema, ahora bien, ¿cómo puedo empezar a poner límites personales?:

  1. Conocerme
    1. Antes de querer establecer un límite, de permitir o no algo es importante hacer una introspección de uno mismo, saber con qué situaciones, actitudes o temas puedo lidiar y con cuáles no, algunos ejemplos pudieran ser desde permitir ciertos apodos, temas de conversación, comentarios al respecto de uno mismo hasta, dinámicas en la relación, estilos de conversación, reglas sobre el orden, entre otros.
  2. Asertividad
    1. Cuando hablamos de asertividad nos fijamos en el cómo, no se trata (al 100%) del qué se dice si no del cómo se dice, es importante hacer hincapié en este último, y esto va desde el tono que tiene la conversación, el momento elegido para tener cierta plática, el lenguaje no verbal, la seriedad que se le da al momento, el expresar las emociones, pensamientos y sentimientos de una manera adecuada.
    2. El tener una conversación asertiva se puede ver de la siguiente manera: “me gustaría poder conversar contigo de un tema que me incomoda desde hace un tiempo…”, “he notado que cuando quiero dar mi punto de vista sobre X tema tiendes a quitarme la palabra y pienso que tengo aportaciones valiosas, agradecería que cuando hable respecto a esos temas me permitas tener mi momento, así como tú tienes el tuyo”.
  3. Constancia, poner límites es progresivo
    1. Es un proceso y es importante recordar este primer aspecto, un aliado cuando nos encontramos estableciendo límites es la constancia, ser constante es indispensable para la creación de límites claros, de lo contrario podemos estar creando un límite difuso. Así mismo el ser constante le permite al otro entender que no se trata de un juego si no de una necesidad.

Como te darás cuenta a lo largo de la lectura, poner límites es un “camino” y es progresivo por lo que ser paciente contigo y celebrar tus victorias también es parte del proceso, así como entender que a largo plazo tendrá un beneficio personal que impactará en tu salud mental.

Por: Psic. Astrid Avila Moreno

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deseo Información
Abrir chat