Mi hijo sufre de depresión ¿Cómo puedo ayudarlo?

 

Todos hemos sentido tristeza ya que es una emoción universal y ésta tiene una función adaptativa pero cuando la tristeza va acumulándose puede convertirse en depresión la cual es una alteración grave del estado de ánimo, cualitativamente distinta de la tristeza y que requiere tratamiento especializado ya que va afectando diversas esferas de la vida de quien lo padece.

Desafortunadamente los niños no son inmunes a presentarla y en tiempos de confinamiento el número de casos va en aumento muy posiblemente debido a que a un año de declarada la situación de pandemia los chicos no han podido regresar a su rutina escolar y de interacción con los amigos. Posiblemente también han tenido que pasar por eventos desafortunados como la pérdida de la estabilidad familiar, enfermedad o muerte de un ser querido, etc.

 

Hoy en día, existe mucha más información acerca de la depresión y quienes la padecen muchas veces son capaces de identificar que algo no está bien. En el caso de los niños, esto no sucede así y ante los ojos de los adultos algunos signos podrían pasar desapercibidos o confundirse con un mal comportamiento. Es importante aclarar que la depresión infantil no se manifiesta de la misma manera que la de los adultos.

Los síntomas de depresión varían según la personalidad del niño y la etapa de desarrollo en la que se encuentra; por ejemplo, un niño muy pequeño puede manifestarlo con llanto excesivo mientras que un niño de 5 años puede estar la mayor parte del día irritable.

Algunos de los síntomas que podemos observar en los pequeños son:

  • Estado de ánimo irritable o triste. Los niños suelen estar más irritables que tristes.
  • Pérdida de interés o de placer. Pasan menos tiempoen actividades que anteriormente disfrutaban.
  • Asilamiento social. Se vuelven más retraídos, sin interés en estar o jugar con otros niños o cuidadores.
  • Cambios en el sueño. Dificultades para lograr dormirse o por el contrario sueño excesivo. Esto es más notorio cuando ya tenían regularizado el sueño.
  • Cambios en el apetito lo que puede conllevar a un cambio muy notorio de peso.
  • Cambios psicomotores. Dificultad para estar quieto o marcado enlentecimiento en las respuestas y movimientos corporales.
  • Fatiga y pérdida de energía.
  • Enfermedades psicosomáticas. (gastritis, úlceras, etc)
  • Baja tolerancia a la frustración mucho más notorio en el aspecto escolar.
  • Dificultades para concentrarse lo que va repercutiendo en el rendimiento académico (puede haber quejas de que se distrae constantemente y que no memoriza las cosas)
  • Pensamientos de inutilidad o culpa. Puede percibirse como baja autoestima.
  • Pensamientos de muerte, intentos de suicidio. Siempre debemos tomar muy en serio comentarios que pudiera hacer acerca de su muerte y buscar atención profesional de manera inmediata.

¿Qué puede causar depresión en los niños?

Tal como pasa con los adultos la depresión en los niños puede tener muchas causas y es importante detectarlas para cambiar la situación detonante. Algunas de estas causas podrían ser las siguientes:

Situaciones estresantes Maltrato o negligencia en la crianza
Depresión de alguno de los padres Rechazo por alguno de los padres o ser querido
Factores genéticas Exigencias por parte de los padres que no logra cumplir
Causas ambientales Fracaso escolar o social
Divorcios complicados Ser víctima de bullying
Adicción de algunos de los padres Ser víctima de abuso sexual
Cambios repentinos en la vida del niño Pérdida de algún ser querido

 

Algunas sugerencias para apoyar a un niño con síntomas de depresión:
  1. Estabilidad en casa. Mantén una rutina y trata de disminuir los cambios; si es posible coméntale acerca de estos con anticipación para reducir las preocupaciones.
  2. Irritabilidad, agresividad e ira. Es importante que rechaces la conducta agresiva de una manera amable pero firme; da validez a sus emociones y promueve que el niño exprese sus sentimientos de ira apropiadamente; no reacciones con ira ya que esto propiciará que la situación empeore; en cambio, se consistente en sus respuestas a la conducta inadecuada.
  3. Autoestima baja. Elogia al niño frecuentemente con sinceridad, reforzando conductas concretas y ayúdale a reconocer sus fortalezas. Si hace algo inadecuado recuerda descalificar la conducta y no al niño.
  4. Pérdida de interés por sus actividades. Prepara una actividad interesante al día; planifica acontecimientos especiales y estimula su participación, pero no lo presiones.
  5. Pérdida del apetito. No lo obligues a comer; prepara sus comidas favoritas; favorece que la hora de comer sea placentera para él o ella.
  6. Dificultades para dormir. Mantén un horario constante para dormir; participa junto con él en actividades relajantes como leer un cuento o escuchar música suave ya cercano a la hora de dormir. Establecer una rutina a la hora de dormir puede ser de gran ayuda.
  7. Agitación e inquietud. Enséñale al niño técnicas de respiración y relajación; un masaje puede ayudar o hacer burbujas. Estimula el ejercicio o actividad física y las actividades de recreación.
  8. Dificultad para pensar y para concentrarse. Adapta el entorno para facilitarle la concentración.
  9. Redes de apoyo. Crea espacios para que tus hijos puedan estar en contacto con otros niños. Las videollamadas con amigos o familiares son de gran ayuda en estos momentos de contingencia.
  10. Pensamientos suicidas. Permanece alerta a las señales de suicidio y busca ayuda profesional inmediatamente ante cualquiera de ellas.
  11. Si los síntomas persisten consulta con su pediatra para que valore la situación y canalice a psicólogo clínico o psiquiatra infantil ya que es importante realizar un diagnóstico para dar el tratamiento adecuado para el niño.

Escrito por: Psic. Liliana Aguirre

Esperamos este artículo haya sido de tu agrado y te invitamos a compartirlo con aquellos que lo puedan necesitar. Recuerda que Psicomérida somos una clínica en Mérida, Yucatán orientada a promover el desarrollo humano, salud mental y bienestar emocional de niños, adolescentes y adultos a través de procesos de terapia psicológica, terapia de pareja, psicoterapia infantil.

Si tienes alguna duda o requieres mayor información puedes contactarnos al 195-08-91, con gusto te orientaremos.

1 Comment

  1. José Eduardo dice:

    Totalmente de acuerdo, con los niños es más difícil de detectar y por eso como adultos debemos activarnos para tomar acciones y reducir la incidencia de esta situación.
    Qué bien que compartan esta información con la comunidad!! Gracias

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