Problemas de conducta

Problemas de conducta

descargaLa desobediencia, las rabietas, el negativismo, etc., constituyen parte de los trastornos de conducta más habituales durante la infancia. Estos problemas pueden resultar muy perturbadores para los padres dado que suelen suponer un desafío a su autoridad y control, llegándose a establecer un vínculo relacional coercitivo con los hijos. Estos problemas, lamentablemente, parecen ir al alza, incrementándose su magnitud, frecuencia y lo que es más significativo: la edad de inicio cada vez es más temprana. Son exigentes, intolerantes y pueden llegar hasta la agresión si se les contraría en sus demandas. Son niños que no admiten el no. Algunas explicaciones alegan al hecho de que son incapaces de sentir las emociones, otros a factores genéticos, por último hay quien alega la educación recibida. La explicación más sensata es que cada uno de estos factores es sólo parte del problema y que todos ellos en interacción con más o menos peso específico, según el caso, están determinando la conducta actual.

Muchos factores pueden contribuir al desarrollo de los desórdenes de la conducta en el niño, incluyendo un daño en el cerebro, el haber sufrido algún tipo de abuso, la vulnerabilidad genética, el fracaso escolar en su primer año de preescolar, así como algunas experiencias familiares traumáticas.

El niño con problemas de conducta requiere atención especial inmediata. La familia también puede necesitar ayuda para comprender la condición de su niño y aprender a trabajar efectivamente con él o ella. La atención que reciba el niño debe estar basada en sus necesidades individuales y todas las personas que trabajan con él deben estar al tanto del cuidado que está recibiendo. Es muy importante que exista una buena comunicación y coordinación entre el hogar, la escuela y el psicoterapeuta.

La intervención inmediata del educador o educadora ahorra muchos problemas. La intervención que no llega a tiempo porque el educador está ocupado con el grupo, nunca está disponible, o no sabe distinguir el problema contribuye a que éste se recrudezca y el infante quede poco a poco aislado.

UN CASO DE PROBLEMAS DE CONDUCTA

Los padres de Fernanda acuden a consulta preocupados por el comportamiento de su hija de 6 años. Explicaban que Fernanda tenía una actitud desafiante y provocadora, y que no sabían cómo ponerle límites. Estaban preocupados también porque la madre estaba embarazada y no sabían cómo podría reaccionar Fernanda con la llegada del nuevo hermanito.

Los principales problemas se daban a la hora de vestirse, en las comidas, la hora del baño y de ir a dormir.

 Tratamiento

A través de la evaluación del tiempo de calidad (el tiempo de jugar con Fernanda y estar con ella haciendo las actividades que ella deseara, como ir al parque, jugar a algún juego, hablar con ella…) que pasaban con su hija, se percibió que por las rutinas establecidas y el trabajo casi no tenían este tiempo de calidad entre los padres y Fernanda.

¡“Tiene 6 años y no sabemos cómo ponerle límites!”

Les fue prescrito un cierto tiempo de calidad diario, explicándoles antes, la necesidad de afecto y nutrición emocional que los niños necesitan para su correcto desarrollo en todos los ámbitos (emocional, afectivo, cognitivo…) Y a la vez, se diseñó un sistema de puntos para casa, donde se premiaba a Fernanda por las conductas deseadas (vestirse sola y en un tiempo determinado, no levantarse durante las comidas, ir a dormir a una determinada hora, etc…) Poco a poco se comprobó la hipótesis de que lo que Fernanda buscaba en realidad era el afecto y la atención de sus padres mediante conductas negativas para llamar la atención de éstos de una manera rápida.

Se respondió muy bien tanto al tiempo de calidad como al sistema de puntos y tanto su estado anímico como el ambiente general de casa mejoraron significativamente. Poco a poco, se fueron reduciendo las conductas a trabajar mediante el sistema de puntos hasta llegar a la eliminación de éste, pues Fernanda cada vez obedecía más a sus padres sin la necesidad de ser premiada, gracias a la atención y afecto de éstos. Cuando nació el hermanito se le recomendó a sus padres la implicación de Fernanda en los cuidados de su hermano, dándole el rol de hermana mayor y manteniendo siempre su tiempo de calidad.

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Psicomérida, Especialistas en Psicología
Psicólogos en Mérida Yucatán.
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