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La ansiedad es la aprensión o el temor excesivo sobre circunstancias reales o imaginarias. La característica más importante de la ansiedad es la preocupación, que es la inquietud excesiva sobre situaciones con resultados inciertos. La preocupación excesiva es improductiva porque puede interferir con la habilidad de tomar acción para resolver un problema. Los síntomas de la ansiedad pueden reflejarse en el pensamiento, comportamiento, o reacciones físicas.

Ansiedad y desarrollo

La ansiedad es parte del patrón normal de desarrollo que se exhibe de manera diferente a medida que los niños crecen. Todos experimentamos ansiedad en algún momento y la mayor parte de las veces, podemos enfrentarla de manera positiva. Algunas personas se sienten ansiosas sobres asuntos específicos, como hablar en público, pero son capaces de rendir bien en otras actividades, como en interacciones sociales. Otras personas pueden tener niveles tan altos de ansiedad que su habilidad general de funcionar se ve afectada. En estas situaciones, se puede necesitar asesoramiento u otros servicios.

Cuando la ansiedad se torna excesiva, yendo más allá de lo esperado en determinadas circunstancias y del nivel de desarrollo del niño o niña, entonces pueden surgir problemas en el funcionamiento social, personal y académico, resultando en un trastorno de ansiedad. Los signos de los trastornos de ansiedad son similares en niños y adultos, a pesar de que los niños pueden mostrar más signos de irritabilidad y falta de atención. La frecuencia de los trastornos de ansiedad fluctúa entre el 2 y el 15% en los niños y ocurre con algo más de frecuencia en las mujeres.

Características de la ansiedad

A pesar de que los signos de la ansiedad varían en tipo y en intensidad dependiendo de las personas y las situaciones, hay algunos síntomas que tienden a ser bastante consistentes en los trastornos de la ansiedad y se muestran en las respuestas cognitivas, de comportamiento y físicas. No todos los síntomas se exhiben en todos los niños o al mismo grado. Todas las personas muestran algunos de estos signos en algún momento, y puede no significar que la ansiedad esté presente y causando problemas. La mayoría de nosotros somos capaces de lidiar con la ansiedad diaria bastante bien, y los problemas importantes no son comunes. Como padre, usted puede ser la primera persona en sospechar que su niño o niña tiene una ansiedad significativa.

Intervenciones

La ansiedad es una experiencia común para los niños, y muy frecuentemente, no se necesita intervención profesional. Sin embargo, si la ansiedad es tan grave que su niño o niña no puede hacer las tareas que se espera que haga, entonces la intervención puede estar indicada.

¿Necesita mi niño ayuda profesional?

Responder a las siguientes preguntas podría ser útil para decidir si su niño o niña necesita ayuda:

  • ¿Es la ansiedad típica para un niño o niña de esta edad?
  • ¿Aparece la ansiedad en situaciones específicas o es más generalizada?
  • ¿Es un problema a que ha durado bastante tiempo o es reciente?
  • ¿Qué sucesos pueden estar contribuyendo a los problemas?
  • ¿Cómo se ven afectados el desarrollo personal, social y académico?

Si la ansiedad es atípica para la edad del niño o niña, ha perdurado por largo tiempo, no parece mejorar, y está causando problemas significativos, entonces se recomienda hablar con un profesional, como el psicólogo escolar o un consejero, quien podría recomendar un referido o derivación a un profesional de la salud mental de la comunidad. El asesoramiento individual, o incluso el asesoramiento en grupo o familiar, se puede utilizar para ayudar al niño o niña a lidiar con la escuela, la familia o problemas personales que están relacionados a la ansiedad. En algunos casos, un médico podría recomendar medicación. A pesar de que la medicación para los trastornos de la niñez no ha sido objeto de mucha investigación, y que los efectos secundarios deben ser monitoreados, el tratamiento puede ser de ayuda cuando se combina con enfoques de asesoramiento.

La ansiedad no tratada puede llevar a la depresión y a otros problemas que pueden continuar en la edad adulta. Sin embargo, los problemas de ansiedad pueden ser tratados efectivamente, especialmente si han sido detectados temprano. A pesar de que no es realista ni aconsejable tratar de eliminar completamente toda la ansiedad, en general la meta de la intervención debe ser que el niño o niña regrese a su nivel típico de funcionamiento.

UN CASO DE PROBLEMAS CON EL SUEÑO Y MIEDOS NOCTURNOS

Este caso, implicó una psicoterapia infantil muy exitosa ya que hacía 5 años que los padres sufrían ansiedad y malestar por culpa del mal dormir que les provocaba la fobia de su hijo a la oscuridad.

Cabe mencionar que de manera inicial en el tratamiento, se propuso trabajar básicamente con la madre, que era la persona que pasaba más horas con Ricardo. A éste se le citó en 6 sesiones intercaladas con la madre, en las que se proponían ejercicios tranquilos de autoconfianza general y pruebas de resistencia a la oscuridad, en las cuales sus padres le proporcionaban “premios” a Ricardo, siempre de refuerzo emocional.

“Parece increíble que con tan pocas sesiones hayamos eliminado el problema que arrastrábamos desde hacía tantos años”

 Tratamiento

Con la madre fueron trabajadas estrategias de refuerzo hacia el hijo y de humor en la situación de miedo. También le fue enseñado a complementar los autoregistros, las pruebas y experimentos a realizar entre los padres y Ricardo respecto a los ruidos y la oscuridad.

Tanto la madre como Ricardo y la familia en general, estaban muy motivados y predispuestos a colaborar y solucionar el problema y éste es uno de los elementos más importantes, con los cuales se consiguió la eliminación total de la fobia y los problemas del sueño de Ricardo.

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Si desea realizar una cita, comuníquese al 1950891 o 9991637477

Psicomérida, Especialistas en Psicología
Psicólogos en Mérida, Yucatán.
Baner liz
 
 
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